Truco simple para hacer cascadas.
Señores, que alegría. Llega la primavera, suben algo las temperaturas, el hielo se deshace y el liquido elemento en su largo camino al mar nos sorprende con bellos saltos de agua.
Después de la cursilería que he soltado, al grano:
En una superficie lo más deslizante posible: cristal, plástico super brillante o una vieja sartén de teflón pero que el teflón no esté viejo, no sé si me explico.
Bien, después de dejar claro esto extendemos cola blanca sin diluir: primero unos pegotes largos y luego con una cartulina fina la extendemos del ancho y largo que queramos la cascada, además de dejarla lo más fina posible.
Cogemos un viejo tenedor y le hacemos a la fina película de cola blanca una rayas, una vez que nos guste dejamos secar unas 24 horas.
Despegamos con precaución la fina película de la superficie ayudándonos de una cuchilla y la pegamos en el comienzo de la cascada y al final, en la caída; el resto queda al aire.
Con un pincel con cola blanca, igualamos la película con la resina o lo que hayamos utilizado para el agua, en el comienzo y en el final de la cascada. Este procedimiento hay que hacerlo con moderación y las transiciones tienen que ser suaves.
Dejar secar otras 24 horas.
Una vez seco con pintura blanca aplicamos por debajo de la cascada para darle el efecto de salpicado de agua.
Si no controlamos bien la pintura en el agua lo podemos hacer de tal forma que si no nos gusta lo podemos eliminar y empezar de nuevo.
Cuando cojáis el truquillo a esto podréis, mezclar las dos técnicas para conseguir más efectos como espuma, etc
Con pasta de dientes blanca, untáis de pasta el pincel y aplicáis; que no os gusta retiráis y vuelta a empezar.
Hasta que os quede una bonita cascada, algo así:
Si ya está al gusto, barnizáis con brillo ya que algunas zonas os quedarán satinadas y algo mate.
Saludos
José Manuel